Capitulo III: Lagrimas en el ocaso

Una mañana de otoño donde el cielo esta gris y llovía, Lucius se encontraba desayunando en el comedor de su mansión
-Hoy pienso ir a visitar a Sakura… Hace mucho tiempo que no la veo- se dijo a sí mismo, en aquel momento entró su esposa, Narcissa, bastante alterada por algo que había leído en el Profeta
-Lucius, leíste el Profeta- dijo bastante alterada
-No, aun no- dijo bastante calmado
-Mira- le dijo mientras le mostraba el diario



El Profeta
3o de Noviembre de 1989

Durante el día de ayer se registraron varios ataques causados por Mortífagos, durante uno de ellos han atacado a una de las familias mas respetadas de la comunidad mágica, estamos hablando de la familia Potter, quienes recientemente habían tenido un hijo. Aparentemente ayer a la noche mientras la familia estaba reunida, El-que-no-debe-ser-nombrado apareció a cometer esta terrible masacre, mato sin piedad a todos los que se interpusieron en su camino, pero algo sorprendente paso…. Todos saben que durante de los ataques nadie lograba sobrevivir, pero hay una persona que si lo hizo… Harry Potter, él es hijo de James y Lily Potter, este pequeño niño vivió y también él mismo fue el que derroto al Innombrable […]


La cara de Lucius se puso pálida como un papel
- ¿Cómo es posible que un niño derrote a Voldemort?- dijo mientras se tocaba la frente
-Lo sé, Lucius, lo sé… Yo tampoco entiendo pero junto con el diario llegaron dos cartas- le dijo mientras le entregaba las cartas
Una de ellas decía:

Estimado Señor Lucius Malfoy:
Nos es grato dirigirnos a usted, para informarle que durante el día de hoy será visitado por el señor Cornelius Fudge, Ministro de la Magia, el cual esta realizando una investigación.-
Esperamos que colabore con nosotros.-
Atentamente
Mafalda Hopkirk
Ministerio de la Magia

- ¬_¬ creo que ya sé que se trata la investigación- dijo Lucius mientras miraba con desprecio en nombre de la firmante, luego tomo la segunda carta:

Les comunicamos a todos aquellos que pertenecen a la O.M., que la misma se ha disuelto por que nuestro Señor, dicen que fue asesinado por un sucio niño llamado Harry Potter. Pero como todos sabemos nuestro Señor es muy habilidoso y de seguro ha de estar vivo en algún lugar mezclado con los magos y los asquerosos muggles. Por ahora no nos queda nada más que decirles que muy pronto recibirán instrucciones del segundo al mando de nuestra O.M. para lo que le deben decir al Ministerio de la Magia sobre vuestro comportamiento.-
Solo me resta desearles buena suerte y recuerden
Que nuestro señor los observa

La cara de Lucius como la de Narcissa tenía una expresión gélida de miedo tal vez o tal vez de horror
-Un niño de 3 meses ha logrado vencer a nuestro señor, no lo comprendo- dijo Lucius mientras pensaba que podría llegar a pasar si en Ministerio de la Magia descubriera que las familias más poderosas estaban junto a Lord Voldemort-Narcissa ¿¿donde están mis hijos??- pregunto algo exaltado
-Scott y Christopher están en el callejón Diagon buscando nuevos libros y Andrew viajo por negocios a Japón, dijo que iba a regresar hoy a la tarde- dijo mientras miraba asustada a su esposo
-Manda una lechuza a Scott y Christopher, diciendo que vengan de inmediato para acá- dijo dándole a Narcissa un pergamino y una pluma -En cuanto a Andrew yo le mandare otra lechuza- dijo saliendo de la habitación
Se dirigió rápidamente a su estudio y llamo a su elfo domestico
- ¡DOBBY!- la criatura apareció algo agitada
- El amo llamo… Dígale a Dobby lo que desea- dijo la criatura haciendo una reverencia
-Quema estos papeles… No quiero que te quedes con ninguno entendido… Y ahora ve y quémalos- dijo con severidad mientras le daba un alto de pergaminos
-Será mejor que Andrew venga pronto- mientras decía esto un joven de cabello corto rubio, delgado, de ojos grises entro a la casa, algo agitado
-Andrew…- dijo Lucius mirándolo con los ojos fríos
-Padre… Es cierto lo que ha llegado a mis oídos… Que Lord Voldemort fue vencido por una criatura de 3 meses- dijo desesperadamente
-Lamentablemente es verdad… Pero ese niño me las va a pagar voy a vengar la muerte de nuestro Señor- dijo Lucius con fuego en los ojos
-¿Cómo lo harás?- dijo Andrew mientras se sacaba la capa
-Tan solo dame tiempo- dijo con una sonrisa maliciosa
En aquel momento dos jóvenes entraron a la casa con varios libros en sus manos
-Padre- dijeron ambos
-Vayamos al estudio, debemos hablar- dijo Lucius señalando la puerta
-Disculpe Amo- dijo Dobby
-¿Qué es lo que quieres? No ves que estoy ocupado -dijo retando al elfo
-Recién llegó esto- dijo dándole un pobre negro
Lucius entró al estudio junto a sus tres hijos
-Léela, Scott- le dijo a un joven de cabello rubio como el sol, de ojos grises pardos.
Scott tomó la carta y comenzó a leerla:

Mis estimados compañeros, debido a los acontecimientos ocurridos y a la nueva investigación del Ministerio de la Magia sobre quienes fueron aliados a nuestro Señor, debemos decir que se ha causado un gran alboroto en todo el mundo mágico, varios de compañeros no tuvieron tanta suerte como nosotros en organizarnos varios de ellos ya fueron enviados a Azkaban y algunos se los esta juzgando en estos momentos.-
Cuando alguien del Ministerio de la Magia llegue a sus hogares y le digan que ustedes fueron vistos hablando o entregando algún mensaje a nuestro Señor, ustedes deben negarlo diciendo que estaban baja un poderoso hechizo de Lord Voldemort (Imperius) y que hoy a la mañana se despertaron sin saber que paso durante mucho tiempo, cuando le hagan las preguntas respondan que no recuerdan lo que sucedió que no tiene la menor idea de lo que estuvo pasando hasta esta mañana cuando despertaron.-
Me despido de ustedes hasta tener nuevas noticias de nuestro Señor.-

-Así que debemos mentir sobre nuestro apoyo a Lord Voldemort- dijo Lucius mientras se sentaba en un sillón
-Será lo mejor, padre- dijo un niño que tenia la nariz metida en los libros de su padre
-Es verdad, Christopher tiene razón- dijo firmemente Scott mientras se acomodaba su túnica
-Muy bien, entonces que así sea- dijo Lucius mientras se levantaba -Díganle a su madre, ella también lo tiene que saber- después de decir esto los tres jóvenes salieron del estudio de su padre a paso apurado.-
Durante el almuerzo casi nadie habló, en las caras de todos se podía observar el temor mezclado con el odio, la tarde paso más rápido de lo que pensaban y cuando nadie lo esperaba llamaron a la puerta, Dobby corrió a abrirla, allí se encontraba un señor petiso y regordete
-Buenas noches- dijo mientras se acomodaba la corbata -Se encuentra el señor Lucius Malfoy- dijo mirando hacia adentro, aquel momento Lucius salía del estudio
-¿Quién me busca?- dijo mientras terminaba d guardar una carta en su bolsillo sin que nadie lo viera
-Señor Malfoy, soy Cornelius Fudge- dijo mientras veía acercarse a Lucius, el cual tenia una mirada mas fría que nunca, lo cual provocó un cierto miedo
-Señor Fudge, ¿a qué se debe su visita?- dijo con un tomo de amistad
-Vera señor Malfoy- dijo mientras tragaba saliva
-Dígame Lucius- dijo interrumpiéndolo
-Bien Lucius, usted debe saber de los rumores que corren durante las ultima horas en el mundo mágico- dijo mientras en sus ojos se podía ver un poco de codicia al ver la casa por adentro -Que las familias de magos poderosos estaban aliados con el Innombrable- dijo mientras intentaba mirar a los ojos de Lucius
-Si, lo sabia- dijo Lucius mientras por dentro le carcomían las ganas de matar a Harry Potter -Pero acaso sospecha de mi familia y de mí??- dijo con una mirada de desprecio
-No tengo nada en contra suyo o de su familia, al contrario sabe que lo respecto mucho……-
- ¿Entonces?-dijo Lucius dándole la espalda
-Pero comprenda que debo hacerles unas preguntas a usted y su familia- dijo Fudge algo molesto
-Esta bien- dijo irónicamente, luego toco una campanilla, a pareció una doncella
- ¡Llama a toda la familia, rápido!- dijo sin mirarla
-Si, señor- dijo la joven de ojos miel
No paso mucho tiempo cuando apareció una mujer con un niño en brazos, escoltada por tres jóvenes
-Buenas noches- dijo Narcissa
-Buenas noches, señora- dijo Fudge con una reverencia -Sepa disculpar las molestias pero debo hacerles unas preguntas- dijo mientras sacaba de su bolsillo una pequeña agenda.
Durante mucho tiempo Fudge entrevisto a Lucius y su familia, parecía que aquella noche fuese eterna, las horas pasaban y Fudge seguía haciendo preguntas sin sentido, por fin luego de varias horas a decir verdad, fueron cinco tediosas horas, Fudge se marcho satisfecho de la casa no sin antes decirles algunas palabras a Lucius
-Lucius, espero que me sepas disculpar por hacerles estas preguntas a tu familia… lo que sucede es que debía estar seguro… - dijo con una sonrisa tonta
-¿Seguro de que?- dijo malhumorado Lucius
-De que ninguno de ustedes estuvo junto a Voldemort… Así que quédate tranquilo, no te volveremos a molestar- dijo mientras se ponía el sombrero
-Eso espero- dijo Lucius mientras el personaje se marcha de la casa
Aquella noche durante la cena se podía observar unos ánimos mas calmados, terminaron de comer estuvieron charlando un rato y luego se fueron a dormir, todos menos Lucius, el cual seguía molesto por lo sucedido.-
Lucius paso toda la noche en su estudio buscando todo tipo de hechizo para matar a Harry Potter, de pronto una figura se apareció ante él

-“A partir de mañana tu vida y la de tu hija cambiara para siempre… Pero la vida de ella cambiara nuevamente dentro de poco tiempo nuevamente… Su mirada se volverá fría y sin emoción y a la oscuridad se apoderara de su corazón… Y tus propósitos se cumplirán”- dijo la extraña figura y luego desapareció

-Pero que pasara con su vida… Yo nunca quise que ella sea así- dijo mientras se tomaba la cara
Durante aquella noche no pudo dormir, solamente recordaba aquellas palabras “La oscuridad se apoderada de su corazón”
Al día siguiente Lucius se levanto temprano y se dirigió al banco, se demoro un poco allí salio alrededor del mediodía, compro unas cosas en una librería, salio de allí y se dirigió a la casa de Tom y Kikyo a visitarlos. Al llegar a la casa de Kikyo y Tom se quedó parado viendo la casa, era sencilla de dos platas, en la plata alta tenia dos ventanales con un hermoso juego de cortinas claras, la puerta de entrada era marrón oscuro con un llamador dorado sencillo.-
Antes de que Lucius llegara, Tom regreso mas temprano de lo normal
-Estas bien, Tom??- le dijo Kikyo mientras tocaba su frente
-Solo estoy cansado ^-^-
-Esta mañana llegó esto para ti- dijo mientras le entregaba un sobre verde claro
Tom lo abrió y leyó atentamente, de pronto sus ojos zafiros se llenaron de lágrimas
-Tom, que es lo que ha sucedido- dijo Kikyo mientras lo abrazaba
-Algo terrible… Alguien… … Alguien a matado a mis padres- dijo mientras sus lagrimas caían sobre el cabello negro de Kikyo
-Lo siento mucho, mi cielo- dijo mientras ella también comenzaba a llorar, en aquel momento alguien toco la puerta
-¿Quién es?- pregunto Kikyo mientras se aclaraba la garganta y secaba sus lágrimas
-Soy Lucius-
Kikyo abrió la puerta, y trato de dibujarse una sonrisa
- ¿Qué ha sucedido?- dijo mientras veía la cara de ambos
-Algo terrible- dijo Tom con la cabeza agachada
- ¿Puedo ayudarles en algo?- pregunto Lucius
- NO… Estaremos bien- dijo algo malhumorado Tom, mientras subía hacia la planta alta
Lucius lo siguió, algo sorprendido por su contestación
-Dime en que te puedo ser útil- insistió Lucius
Tom estaba de espaldas a él -Revive a mis padres-
Lucius caminó hacia Tom y lo abrazo fuertemente
-Cuanto lo siento, Tom-
-A decir verdad, nos puedes ayudar a empacar- dijo Kikyo mientras sacaba unas valijas del placard
- ¿A empacar?- dijo Lucius mientras tomaba una de las maletas
-Si, nos vamos hacia Japón- dijo Tom mientras trataba de doblar bien un pantalón
- o.O Japón… Entiendo… ¿Por cuanto tiempo?- pregunto Lucius
-El tiempo que sea necesario, ya que debo arreglar los papeles de mis padres- dijo Tom mientras terminaba de poner un traje en la puerta del placard
Por un momento los se detuvieron a mirar a Sakura, ella estaba dormida en su cunita tranquilamente
-Ella se quedara contigo- dio Kikyo mientras trataba de contener las lagrimas
- ¡¿Cómo?!- dijo Lucius sorprendido -No… no puedo dejar que digan eso, ella es su hija y como tal debe viajar con ustedes- dijo esto con mucho trabajo
No tardaron mucho tiempo en terminar las valijas y un bolso de mano con las cosas mas necesarias de Sakura, mientras Tom y Kikyo estaban abajo preparando y buscando unas cosas Lucius puso un sobre con algo de dinero en el bolso
-Me gustaría estar al tanto de las cosas- después de que dijo esto se dio cuenta de que estaba algo desubicado -Claro si ustedes quieren- dijo mientras bajaba las escaleras con Sakura en brazos y el bolso en la otra mano
-No hay ningún problema y tienes todo el derecho de saber como esta tu hija- dijo Tom mientras le entregaba un una dirección -Te escribiré apenas lleguemos a Tokyo-
-Esta bien-dijo Lucius ayudando a Kikyo con las maletas hasta una esquina, allí se despido de Kikyo, Tom y la pequeña Sakura
-Hasta pronto- dijo Lucius mientras subían a un taxi
-Adiós- dijo Kikyo
-Cualquier cosa que necesiten no duden en pedirlo, entendido Tom- dijo Lucius
Tom asistió con la cabeza
Lucius se acercó al chofer del taxi -Al aeropuerto, deprisa- dijo
-Si, señor- dijo el chofer
El auto arrancó y se perdió en la calle, mientras Lucius no podía creer que su pequeña Sakura se haya marchado…
No tardaron mucho en llegar al aeropuerto, el chofer del auto les ayudo con las valijas
-Muchas gracias- dijo Kikyo
-De nada, señora- dijo el chofer haciendo una reverencia
-¿Cuánto es?- pregunto Tom, mientras sacaba la billetera
-No es nada, señor- dijo el chofer -El señor que estaba con ustedes ya pago- dijo mientras subía al auto
- ^^U Esta bien… Muchas Gracias- dijo nuevamente Kikyo
El auto arrancó y se perdió en la gran avenida.
-Tenemos que irnos- dijo Tom abrazando a Kikyo - ¿Estas lista?- pregunto mirándola a sus hermosos ojos azules
-Si- dijo Kikyo
Tom llevaba el carrito con las maletas, llegaron al mostrador de la una aerolínea, allí compro dos pasajes para Tokyo, embarcaron y se sentaron en el avión con Sakura en brazos
-Mírala como duerme- dijo Kikyo mientras veía atentamente a Sakura
-Es muy dulce- dijo Tom, pasaron unos minutos y el avión despego hacia Tokyo.-
Llegaron a Tokyo 6 horas mas tarde, Tom estaba bastante nervioso por que tenia que organizar toda la ceremonia de sus padres, Kikyo estaba nerviosa porque hacia varios años que no veía a la familia de su esposo y Sakura lloraba porque estaba molesta por alguna razón.
Salieron del aeropuerto de Tokyo e inmediatamente tomaron un taxi que los llevo hasta un hermoso y majestuoso templo
-Parece que los años no has pasado aquí- dijo Tom más tranquilo al ver su hogar
-Es verdad, se ve igual que hace cuatro años atrás- dijo Kikyo
El templo era realmente hermoso tenia una larga escalera en la entrada había un cartel en japonés que decía: “Tsukimuzi”, pasando el cartel, a la derecha había una tienda de recuerdos y unos metros mas adelante el templo, el cual era blanco como la nieve y tenia terminación en oro, pasando el templo había un sendero de piedras blancas, estaba arbolado de cerezos, casi llegando al final había una casa típicamente japonesa, Tom y Kikyo llegaron a la puerta y llamaron
-¡Hola! ¿Hay alguien en casa?- pregunto Tom mientras asomaba la cabeza
-¿Quién es?- se escucho responder
-Somos Tom y Kikyo- dijo Kikyo algo nerviosa
-O.O Kikyo… Mi querida Kikyo- dijo la misma voz, una mujer de ojos verdes salio a recibirlos
-Beth- dijo Kikyo mientras sus ojos se llenaban de lágrimas
-Pero mira en lo que se ha convertido mi hermanita- dijo viéndola fijamente
Elizabeth o Beth, era la hermana mayor de Kikyo, ella era delgada de ojos alegres y vivos, de cabello dorado con el sol
-Lo siento mucho Tom- dijo abrazándolo
-Muchas gracias Beth… Que extraño que no haya llegado Amy- dijo Tom mientras pasaban a la casa
-Es verdad, Amy siempre es muy puntal- dijo Beth sin dejar de mirar a Sakura -Tuvieron una bebe muy hermosa… Pero lo que no entiendo es porque no nos avisaron ¬__¬- dijo Beth
-Es que la dejaron en la puerta de nuestra casa hace unos 10 meses- dijo Kikyo sin darse cuanta del tiempo que había pasado
-Es realmente hermosa- dijo tomándola en brazos Beth
Tom paso al comedor, allí había una tetera con unas tazas
-Tomen asiento- dijo Beth -Deben de estar cansados por el viaje-
-Muchas gracias… Pero debo ir a arreglar la ceremonia de mis padres- dijo Tom mientras sus ojos se ponían cristalino
-Sobre eso… Ten- dijo Beth mientras le entregaba unos papeles -Sé que no debía hacerlo pero supuse que no estarías muy agotado y algo mareado- dijo bastante apenada
Tom miró los papeles, levanto su mirada, se acerco a Beth y la abrazo -Muchas gracias…- dijo con la voz entrecortada
Beth comenzó a llorar en los brazos de Tom -Pensé que te enojarías por lo que hice- dijo Beth
-Amy hubiese hecho lo mismo… Sabes que te aprecio mucho- dijo Tom
-La ceremonia será al atardecer- dijo Beth mientras secaba sus lágrimas
-Esta bien…- dijo Tom
Aquella tarde mientras el sol se ocultaba se realizo la ceremonia para despedir a los padres de Tom, había llegado mucha gente, amigos de sus padres, conocidos… Pero aun faltaba alguien fundamental… Su hermana Amy.

「血影」